La cirugía colorrectal es una opción de tratamiento para ciertas afecciones que afectan el colon, el recto y el ano. En la Valley Baptist Physician Network en Rio Grande Valley, TX, nuestros cirujanos colorrectales atienden afecciones como cáncer colorrectal, pólipos, diverticulitis y enfermedad inflamatoria intestinal. Ofrecemos opciones quirúrgicas y no quirúrgicas, incluyendo procedimientos mínimamente invasivos cuando corresponda, para abordar sus necesidades específicas.

¿Qué es la cirugía colorrectal?

La cirugía colorrectal se refiere a los procedimientos realizados para tratar enfermedades y afecciones que afectan el colon y el recto, que son partes del sistema digestivo. El colon, también conocido como intestino grueso, absorbe agua y retiene los desechos hasta que son expulsados del cuerpo. El recto es la porción final del colon, que almacena los desechos antes de que salgan por el ano.

La cirugía colorrectal tiene como objetivo abordar una variedad de afecciones, que incluyen cáncer colorrectal, pólipos, diverticulitis y enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Dependiendo de la afección, la cirugía puede implicar la extirpación de parte o la totalidad del colon o el recto. A veces, se creará una abertura para que los desechos salgan del cuerpo a través de un estoma. Estas cirugías se pueden realizar utilizando métodos abiertos tradicionales o técnicas mínimamente invasivas, según el caso específico y la condición del paciente.

¿Por qué estoy viendo a un cirujano colorrectal?

Es posible que lo deriven a un cirujano colorrectal si tiene problemas relacionados con el colon, el recto o el ano. Estos pueden incluir afecciones como cáncer colorrectal, pólipos, enfermedades inflamatorias intestinales (como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa), diverticulitis u otros trastornos digestivos. Ver a un cirujano colorrectal no significa necesariamente que necesitará cirugía de inmediato. De hecho, los cirujanos colorrectales son expertos en tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos para estas afecciones. 

Durante su consulta, el cirujano revisará su historial médico, síntomas y cualquier prueba o tratamiento previo que haya tenido. Es posible que le recomienden más pruebas de diagnóstico, como una colonoscopia o imágenes, para comprender mejor su afección. Por ejemplo, los pacientes con cáncer colorrectal pueden ser evaluados para una cirugía de cáncer de recto o de colon.

¿Cómo se realiza la cirugía colorrectal?

Antes de la cirugía, el cirujano le dará instrucciones detalladas para ayudar a preparar su cuerpo para el procedimiento. Esto a menudo incluye una dieta especial y una "preparación intestinal" para limpiar el colon, lo que puede incluir laxantes o enemas. También puede someterse a pruebas, como análisis de sangre, una colonoscopia o estudios de imagenología, para ayudar al cirujano a planificar la cirugía. 

Su cirujano analizará los posibles riesgos y beneficios del procedimiento y qué esperar. A veces, es posible que deba suspender ciertos medicamentos, como anticoagulantes o antiinflamatorios, con anticipación. Si es necesario, su cirujano también puede recomendarle que deje de fumar u organice ayuda para su recuperación en casa.

Aquí hay un paso a paso general de lo que puede esperar de la cirugía de colon y recto:

1. Antes de que comience la cirugía, se le administrará anestesia. La mayoría de las cirugías colorrectales se realizan bajo anestesia general, lo que significa que estará dormido y sin dolor durante el procedimiento. 

2. Dependiendo del tipo de cirugía, el cirujano hará una incisión larga para cirugía abierta o varias incisiones más pequeñas para técnicas mínimamente invasivas como cirugía laparoscópica o robótica. Estas incisiones más pequeñas permiten el uso de instrumentos especiales y una cámara para guiar el procedimiento.

3. El cirujano localizará la porción enferma del colon o el recto. Si la cirugía involucra cáncer, pólipos o tejido enfermo (como en casos de diverticulitis o enfermedad inflamatoria intestinal), se extirpará esta parte del intestino. Los ganglios linfáticos cercanos también se pueden extirpar para examinarlos, especialmente si hay cáncer.

4. Después de extirpar el área afectada, el cirujano volverá a conectar las partes restantes del colon o el recto para restaurar la función normal. Esto se llama anastomosis. Si esto no es posible de inmediato, se puede crear un estoma temporal o permanente para que los desechos salgan del cuerpo a través del abdomen (colostomía o ileostomía).

5. Una vez finalizada la cirugía, el cirujano cerrará las incisiones con puntos de sutura o grapas quirúrgicas. En las cirugías mínimamente invasivas, estas incisiones son pequeñas, lo que puede resultar en menos cicatrices y una recuperación más rápida. 

Después del procedimiento, lo llevarán a la sala de recuperación, donde lo controlarán de cerca mientras se despierta de la anestesia. Sus signos vitales se controlarán regularmente para garantizar una recuperación sin problemas de la cirugía.

Después de la cirugía, es probable que permanezca en el hospital durante varios días, según el tipo de cirugía y su salud general. El manejo del dolor y el monitoreo cercano son partes importantes de su recuperación inmediata. Es posible que no pueda comer alimentos sólidos durante uno o dos días para que su sistema digestivo tenga tiempo de sanar.

Su médico le dará instrucciones sobre cómo cuidar su incisión, manejar cualquier estoma temporal o permanente si es necesario y reconocer los signos de complicaciones. Es posible que deba programar una cita de seguimiento dentro de un par de semanas para monitorear su recuperación y abordar cualquier inquietud.

¿Cuánto dura la cirugía colorrectal?

La duración de la cirugía colorrectal puede variar según el tipo de procedimiento, la afección que se esté tratando y si la cirugía se realiza mediante técnicas abiertas o mínimamente invasivas. En promedio, la mayoría de las cirugías colorrectales tardan entre dos y cuatro horas en completarse. Sin embargo, los casos más complejos pueden llevar más tiempo, especialmente si se trata de pasos adicionales como la creación de un estoma o la extirpación de los ganglios linfáticos. 

¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse de la cirugía colorrectal?

Después de salir del hospital, la mayoría de las personas tardan entre tres y seis semanas en recuperarse en casa. Durante este tiempo, aumentará gradualmente su nivel de actividad a medida que se sienta más fuerte. Estas son algunas cosas que puede esperar mientras se recupera en casa:

  • Manejo del dolor: Es probable que experimente algo de dolor después de la cirugía, que se puede controlar con analgésicos recetados. Es importante tomar estos medicamentos según las indicaciones para mantenerse cómodo.
  • Cuidado de las incisiones: Deberá mantener las incisiones quirúrgicas limpias y secas. El médico te dará instrucciones sobre cómo cuidar las heridas y a qué signos debes estar atento que puedan indicar una infección.
  • Dieta: Inicialmente, es posible que deba seguir una dieta especial, comenzando con líquidos y pasando gradualmente a alimentos sólidos a medida que su sistema digestivo sana. Su médico lo guiará sobre el mejor plan dietético para su recuperación.
  • Nivel de actividad: Si bien debe descansar y evitar actividades extenuantes, se recomienda el movimiento suave y caminar para ayudar a mejorar la circulación y prevenir complicaciones. Aumente gradualmente su actividad según sus sentimientos y los consejos de su médico.
  • Manejo de un estoma: Si su cirugía implicó la creación de un estoma temporal o permanente (una abertura para que los desechos salgan del cuerpo), recibirá capacitación sobre cómo cuidarlo. Enfermeros o terapeutas especialmente capacitados pueden ayudarlo a aprender a manejar un estoma y ordenar los suministros necesarios.
  • Citas de seguimiento: Debe asistir a citas de seguimiento con su cirujano para monitorear su recuperación y abordar cualquier inquietud. Estas visitas son importantes para asegurarse de que se está recuperando adecuadamente.
  • Reconocer las complicaciones: Es importante estar al tanto de los signos que pueden requerir atención médica, como dolor inusual, fiebre o hinchazón excesiva en el sitio de la incisión, o problemas con un estoma. Si experimenta alguno de estos, comuníquese con su proveedor de atención médica de inmediato.

Recuperarse en casa puede requerir algunos ajustes, pero con el apoyo de su equipo de atención médica y sus seres queridos, puede navegar este período con éxito. Siga cuidadosamente las instrucciones de su cirujano y comuníquese si tiene alguna pregunta o inquietud durante su recuperación.

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